Eslovenia es naturaleza en estado puro, y aunque puede que muchos no lo sepan, alberga las cuevas más grandes de toda Europa, las cuevas de Skocjan, nombradas patrimonio natural y cultural de la humanidad por la UNESCO en 1986 y ubicadas en el pueblo que lleva ese mismo nombre.
Si viajas a Eslovenia, no debes dejar de visitar esta maravilla natural, créeme, fue de los lugares que más nos sorprendió durante nuestro viaje (y eso que en Tenerife tenemos el 5º tubo volcánico subterráneo más largo del mundo).

La región del Karst donde se ubican las cuevas, es famosa por su enorme valor natural, con ecosistemas únicos en el mundo, debido a las singulares condiciones microclimáticas de la zona. En tu visita te llamará la atención cómo el río Reka desaparece, tragado por estas inmensas y numerosas cuevas. Hablamos de 3,5 km de longitud de río que discurre por Skojcan.
Los eslovenos cuidan mucho de su rico patrimonio, así que podrás observar que tanto las cuevas, como sus alrededores, están perfectamente acondicionados, de tal manera que el impacto del turismo sea el mínimo posible. De hecho, la cueva más grande de Skocjan no está abierta al público. Sólo los técnicos tienen el placer de recorrerla.
Salida del tramo subterráneo visitable en Skocjan.
Una vez que llegues al parque (llegas sin problema con tu GPS), tendrás que dirigirte a la ventanilla de venta de tickets, mi consejo es que vayas temprano para que no cojas mucha cola (al menos durante el verano). Abre todos los días a las 10:00 y dependiendo del mes del año cierra a mediodía o a media tarde. Aquí en la página oficial puedes consultar los horarios.
La entrada simple cuesta 16 euros (7,50 para los niños) y la que te incluye el tour alrededor del Reka son 21 euros. La visita se hace en grupos pequeños acompañados de guía. Y no está permitido sacar fotos ni grabar videos (nosotros tramitamos un permiso especial varias semanas antes para que nos dejaran acceder con cámara, aunque las condiciones de luz dificultan mucho la filmación, a no ser que se vaya con un equipo especial).
Nosotros cogimos la primera opción. El recorrido comienza con un paseo por la superficie de las cuevas, viendo la vegetación y la zona, para llegar a uno de los extremos, donde está la entrada a esta maravilla. Un par de paneles explicativos y un pasadizo bastante frío (y eso que era agosto, lleva algo de abrigo) y nos adentramos de golpe en un precioso mundo de estalactitas y estalagmitas, formaciones rocosas diversas… Te vas maravillando a cada paso. El guía te va dando información sobre lo que vas viendo. Llegas a una zona enorme con un techo altísimo y pobre de ti que alucinas sin saber lo que te espera.
Este recorrido me encanta, porque a medida que avanzas el paisaje cada vez va impresionando más, hasta que, envuelto en oscuridad, llegas a la cueva más grande, y a tu izquierda cruzas un puente colgante mientras una enorme e interminable pasarela se dibuja tímidamente por la montaña mientras el rugido del Reka resuena con ímpetu. Es indescriptible. Tienes que vivirlo.
Mientras caminas (el sendero está perfectamente acondicionado) ves cómo aún quedan restos de la antigua pasarela (que no me explico cómo alguien podía caminar por esas zonas, ni siquiera los técnicos!), y es que hay registros de visita a la cueva que datan de principios del siglo XIX.
Parte de abajo de la pasarela, tras el descenso.
Una vez finalizada tu visita al interior de la cueva, también puedes recorrer los alrededores, y deleitarte con las pequeñas cascadas del Reka que se forman, o subir a lo alto de la colina a disfrutar de las vistas. Todo depende de las fuerzas que te queden y del tiempo que tengas. la visita no cansa, porque la verdad es que tampoco se camina tanto y vas a ir a paso lento disfrutando de todo. Pero te llevará al menos 2-3 horitas, entre que llegas y haces el tour. Eso sí, al terminar, busca el ascensor para volver al centro de visitantes. En 2 minutos estarás arriba de nuevo!!!
Ah, y me olvidaba! en la entrada del parque hay parking gratuito para coches y al lado de la oficina de tickets hay cafetería, baños y tienda de souvenirs.
Por si te interesa también hay museo y hay otros tours especiales. Si estás leyendo esto es que piensas ir a Eslovenia pronto o que al menos te ha llamado la atención el post y te ha dado curiosidad. Así que aprovecho para repetirte: no te lo pierdas. Mola mucho en serio, te va a gustar!