El motorail es una de las mejores formas de moverse en Eslovenia. Se trata de un tren para coches que te permite ir desde Most na Soči (muy cerquita de Tolmin -donde se ubican las cuevas de Skocjan) hasta Bohinjska Bistrica (muy cerca de Bled). La carretera que une estas localidades es una carretera de montaña, llena de curvas cerradas, cuyo trayecto lleva unas 3 horas y pico. Un recorrido que nosotros hicimos además de noche y que es bonito, pues atraviesas la montaña y sus bosques, pero que es duro (especialmente para los que marean). Así que la mejor opción -que también la hicimos otro día- es ahorrar tiempo en viajar de una forma cómoda, divertida y diferente.

La estación de tren parece haberse quedado anclada en el tiempo, bien podría ser una de esas estaciones de hace 50 o 60 años. El personal, con una indumentaria genial, refuerza esa imagen curiosa y decadente que tanto nos llamó la atención.
Compramos el ticket y nos quedamos subimos en nuestro coche hasta que nos dieron la orden de arrancar, y entonces subimos al tren como si de una grúa se tratase. Una fila de unos 15 coches (también sirve para caravanas y bicicletas) se disponía justo detrás de la locomotora en un viaje lleno de preciosos paisajes, atravesando túneles y con todas las comodidades de viajar a bordo de tu propio coche.
Lo disfrutamos como niños pequeños, como si de una atracción turística se tratase. Primero, emocionados con la oscuridad absoluta que nos invadía al atravesar los túneles, y después con el paisaje natural que se extendía ante nuestros ojos, con el ruido de la locomotora como banda sonora. Una experiencia muy chula!
El precio está bastante bien: 14 euros el conductor con el vehículo y 2,58 cada pasajero adicional, por trayecto. Y hay que estar en la estación 10 minutos antes de que salga el tren. El ticket se puede comprar allí mismo, al llegar con el coche, pues un trabajador se acerca a cada coche a cobrar (puedes pagar en efectivo o con tarjeta).