Copenhague, qué ver y hacer en invierno

El puente de diciembre es una fecha genial para una escapada de unos días a Copenhague, pues ya los mercadillos de navidad están abiertos y el ambiente de estas fiestas inunda las calles de la City, lo que se une a los atractivos habituales de la capital danesa, siempre tan coqueta, amable y elegante.

Era mi primera vez en el norte de Europa y la verdad es que no será la única, pues me he vuelto encantada de esta escapada de 5 días, con mi amiga Yle, que sin duda ha dado para mucho. Te expongo aquí los principales atractivos turísticos de esta preciosa ciudad de Dinamarca:

El Tívoli

Este bonito parque de atracciones, inaugurado en 1843, y ubicado junto a la Estación Central de Copenhague, es uno de los más famosos del mundo. El Tívoli tiene más de una treintena de restaurantes y atracciones variadas: norias, coches de choque, montañas rusas, carruseles… Además de contar con más de 400.000 flores y de una iluminación espectacular que de noche, sobre todo en navidad, lo convierte en un auténtico cuento de hadas.

El Tivoli es, en esa fechas, la joya de la corona para los amantes del ambiente navideño. En invierno abre sólo por estas fiestas, y el resto del año sólo de mediados de abril a mediados de septiembre. La entrada para visitarlo es de pago, pero va incluido en la Copenhague Card.

La plaza Rådhus (del Ayuntamiento)

La Rådhuspladsen, la plaza del Ayuntamiento, es el centro neurálgico de Copenhague. Presidida por el edificio del gobierno municipal, está rodeada de preciosos edificios, como el famoso Hotel Palace, y reúne esculturas de los símbolos más representativos de Dinamarca: la estatua de Hans Christian Andersen, un toro de bronce derrotando a un dragón o unos vikingos con sus trompas en forma de cuerno.

El edificio del Ayuntamiento se terminó en 1905 y aúna estilos romántico, neorrenacentista y medieval. La entrada hasta el salón de plenos es gratuita, y se puede subir a su torre (la entrada va incluida en la Copenhague Card).

La calle Strøget

Justo al lado del Ayuntamiento se encuentra la famosa calle peatonal Strøget, la principal vía comercial de Copenhague, llena de tiendas, restaurantes, centros comerciales, cafés, pubs… aparte de monumentos y plazas importantes. Es frecuentada a diario por cientos y cientos de locales y turistas, así que siempre tiene mucho ambiente, tanto de día como de noche.

Bajando Strøget nos encontramos con la Plaza Nytov, que es donde está el Domhuset, el edificio del antiguo Ayuntamiento (en la foto de abajo: al fondo a la derecha, con columnas), que hoy es sede de los juzgados. Justo delante en navidad se monta uno de los mercadillos navideños de Copenhague.

Lo más curioso es que aunque parezca una plaza grande, la realidad es que son dos: la Nytov (al fondo) y la Gammel Torv, donde se halla la fuente Caritas, construida en 1908 por el rey Christian IV.

Siguiendo el recorrido por la calle comercial, en la intersección con la calle Nørregade (otra calle llena de tiendas y con mucho ambiente), se llega a uno de mis lugares favoritos de la ciudad: la Plaza Amagertorv.

Calle Nørregade.

La Plaza Amagertorv es la más importante de la ciudad. A mi me fascinó completamente: el suelo, los edificios colindantes (el más antiguo de principios del S. XVII) y su animado ambiente, con artistas y músicos tocando junto a la fuente Stork, construida en 1894.

En esta plaza se ubica el principal mercadillo navideño de Copenhague, y el que a nosotras más nos gustó!

Antes de llegar a la plaza central, si te desvías hacia el canal, encontrarás una de las calles más bonitas de toda la ciudad, y que suele aparecer en muchas fotografías y por supuesto en las cuentas más top de Instagram. Es la calle Magstræde, una de las más antiguas de la ciudad. Así que haz un pequeño desvío y no te la pierdas. Como el casco antiguo no es muy grande, te recomiendo que te vayas metiendo por las calles colindantes a Strøget. Estoy segura de que descubrirás rincones mágicos y tiendas muy chulas.

Volviendo a la calle peatonal y siguiendo el recorrido hacia el oeste llegamos a otro de los lugares más destacados, la plaza Kongens Nytorv, flanqueada por impresionantes edificios como el Hotel d’Angleterre (que en navidad tenía un espectacular calendario de adviento audiovisual sobre su fachada), del S. XVIII y que es el alojamiento más prestigioso de Copenhague. También aquí se encuentra el Charlottenborg, un impresionante edificio barroco construido en 1683 y que desde el siglo XVIII es sede de la Real Academia de Arte, y el Teatro Real.

En esta famosa plaza nos encontramos otro mercadillo de navidad. Como ves, aquí la Navidad se vive intensamente!

Nyhavn

Este paseo por el casco antiguo de Copenhague termina en la plaza Kongens, donde comienza el canal de Nyhavn, la zona de las casitas de colores y los barquitos que tanto identificamos siempre con la capital danesa. Es imposible que no te enamores de él.

El canal se construyó hace tres siglos para facilitar el acceso de los comerciantes al mercado. Hoy es uno de los puntos turísticos más importantes, con multitud de restaurantes y bares, que en las noches de verano se llenan de vida (habrá que volver en esa fecha) y que en diciembre acoge numerosos puestos navideños también, con productos de todo tipo.

La torre redonda y el barrio latino

Otras visitas que no te puedes perder en el centro son la catedral, Vor Frue Kirke, que está justo frente a la antigua Universidad y el Barrio Latino, y la famosa Rundetårn, la torre redonda, que sorprendentemente fue un antiguo observatorio astronómico, construido por Christian IV en 1642.

Las vistas desde lo alto de la torre son espectaculares. Eso sí, la entrada es de pago, aunque te viene incluida en la Copenhague Card.

La Catedral de Copenhague.

La isla de Slotsholmen y el Palacio de Christianborg

Esta pequeña isla ubicada en el centro y rodeada por un canal, reúne varios edificios administrativos e históricos y museos. El más destacado, el palacio de Christianborg, que además alberga el Parlamento.

El Palacio de Christianborg

En mi opinión, el más bonito de los que visitamos. Fue construido en 1730 por Christian IV sobre los cimientos de una fortaleza, pero ha sido reconstruido en tres ocasiones. Se incendió a finales del XVIII, se reconstruyó (no con la misma apariencia que tenía) y volvió a arder en 1884, así que el edificio actual data de 1907.

La entrada es de pago, pero va incluida en la Copenhague Card, e incluye visita a los establos, que aún tienen caballos, y las ruinas, pues aún se conservan restos de la fortaleza de Absalón, de mediados del siglo XII, y del castillo que se construyó encima.

El edificio de la Bolsa, de estilo renacentista y color ocre, fue construido en 1602 y es la más antigua de Europa en funcionamiento. Su cúpula es una pasada, pues está formada por las colas enroscadas de cuatro dragones.

El Black Diamond, la biblioteca nacional de Dinamarca, es un edificio impresionante. Nosotras lo vimos desde el otro lado del canal, cuando fuimos a Christiania, desde el precioso puente Cirkle-broen. No entramos, pero por las fotos que hemos visto en internet, es muy bonito también.

El Palacio de Amalienborg

El palacio, dispuesto de forma circular alrededor de una plaza, es la residencia de la familia real desde 1794. Cuenta con cuatro edificios de estilo rococó y en el centro de la plaza se alza la estatua del rey Federico V a caballo.

Se puede visitar una parte del Palacio, la del Museo, que en mi opinión, es bastante pequeño. La entrada es de pago pero te viene incluida en la Copenhague Card.

Lo más interesante es asistir al cambio de guardia, que se realiza todos los días a las 12:00 horas en la plaza.

Junto al Palacio se ubica la famosa MarmorKirken, la iglesia de mármol, que sin duda llama la atención por su enorme cúpula, de más de 30 metros de diámetro. Inspirada en la iglesia de San Pedro de Roma, tardó más de un siglo en construirse.

El Castillo de Rosenborg

Este bonito castillo, obra de Christian IV, quien falleció en sus estancias en 1648, es de estilo renacentista holandés. Lo más recomendado de la visita es pasear por sus preciosos jardines, Kongens Have (los jardines del rey), lo cual es totalmente gratuito.

Si quieres entrar al Castillo, podrás ver las habitaciones y despachos y la cámara del tesoro, con joyas de la Corona. La entrada es de pago pero va incluida en la Copenhague Card.

A mi me decepcionó un poco, es una de esas visitas que me podría haber ahorrado. Además, la organización es pésima: una misma cola para los que compran ticket y los que llevan la Copenhague Card, ningún tipo de información a la entrada sobre el tema, luego te obligan a dejar el bolso en la taquilla (si con suerte encuentras alguna libre, si no tendrás que esperar, y si llevas monedas encima claro) y luego un último control al acceso al edificio. Vamos, un rollo en mi opinión innecesario.

El Jardín Botánico

En los Jardines del Rey hay algunos museos interesantes y el Jardín Botánico, con una amplia muestra de palmeras, orquídeas y cactus. Nosotras no dedicamos mucho tiempo a la visita, pero aprovechamos para echar algunas fotos, pues el sitio se presta a ello, con ese precioso edificio de cristal.

El barrio de Nyboder

Muy cerca del Castillo de Rosenborg se ubica esta zona de la que prácticamente no habíamos oído hablar y que no suele aparecer con frecuencia en las guías: Nyboder.

Se trata de un antiguo barrio militar del siglo XVII en el que sus habitantes recibían alojamiento y estudios gratuitos pero con la condición de que sus hijos -de los 16 a los 20- recibieran la instrucción obligatoria militar para la marina. Hoy en día es un barrio residencial en un extraordinario estado de conservación que destaca por sus coloridas fachadas amarillas.

La Sirenita

Una de esas paradas es la del parque Churchill, donde está la Sirenita. Sí, este personajede Hans Christian Andersen es el símbolo de Copenhague, pero qué decepcionante es esa pequeña, y qué alejada está. Desde que fue ubicada allí, en 1913, ha sufrido varios atentados, como cortes de cabeza y de brazos.

Nosotras fuimos en bus turístico, que hace una parada de 10 minutos para que bajes, hagas la foto y vuelvas a subir. Qué maravilla, verdad?

Nosotras cogimos el de 48 horas. Hay varias rutas por el centro, por Christiania también y otra que te lleva a los jardines de Frederiksberg (nosotras no fuios), que además nos incluía el tour en barco por el canal.

Paseo por el canal

Copenhague no sólo se recorre a pie, sino también en barco. Navegar por sus canales es una de esas experiencias que no hay que dejar pasar. Nuestro tour salió de Nyhavn, nos llevó alrededor de la isla de Slotsholmen (donde el barco pasaba por debajo del puente a escasos milímetros del techo y los laterales, lo cual fue impresionante), para acabar recorriendo la zona del canal que discurre frente a Christiania.

Nosotras aprovechamos para ver algunos espacios de interés que no íbamos a visitar a pie, como el precioso Ópera House, diseñado por el arquitecto Henning Larsen y construido entre 2001 y 2005. Tiene capacidad para 1.400 personas y cuenta con 6 escenarios.

Aunque en verano Paper Island es visita obligada, lo cierto es que nosotras decidimos prescindir de ella. Primero, porque nos quitaba mucho tiempo y segundo porque hacía mucho mucho frío. Habíamos leído que tiene uno de los más destacados street foods de la ciudad. Pero si no te da tiempo de visitarla, como a nosotras, no te apures, hay muchos más mercados de comida en otras zonas.

El barrio de Christianshavn

Sin duda uno de mis favoritos de Copenhague. El barrio, unido a la isla de Slotsholmen por un puente, fue creado en 1600 por el rey Christian IV para organizar mejor la pujanza comercial de la ciudad en la época.

Christianshavn alberga muchos atractivos, como el edificio de la Ópera, varios museos y la Vor Frelsers Kirke (la Iglesia de Nuestro Salvador), cuya visita es gratuita y en cuyo interior alberga un altar barroco y un órgano de finales del siglo XVII.

Pero lo que realmente me atrajo de este lugar fue su fantástica cúpula en espiral, que fue añadida en el XVIII y a la que se puede subir (la entrada viene incluida en la Copenhague Card).

Las vistas son impresionantes, puede que las mejores de la ciudad, pero da mucho miedo subir. El primer mirador, aunque tiene el suelo algo inclinado, no presenta mayor dificultad, pero para llegar a lo más alto hay que trepar por una escalera de caracol, con unas barandillas súper bajas, y con escalones tan estrechos que apenas cabe el pie.

La Comunidad de Christiania

Puedo decir con total certeza que es uno de los sitios más curiosos que he visto en mi vida. Christiania fue fundada en 1971 cuando unos hippies ocuparon unos antiguos barracones militares propiedad del ejército danés. Sus habitantes proclamaron el “estado libre”, exentos de impuestos y con sus propias leyes, y aunque parezca sorprendente así se mantuvo como una especie de experimento social.

El barrio tiene varios bares y algún restaurante y la calle principal tiene infinidad de puestos de venta de marihuana y hachís, y la gente compra y consume allí. También venden artesanía, pipas, discos y casetes.

No está permitido sacar fotos ni vídeos, al menos en la zona donde se vende. Si quieres tomar alguna imagen, puedes pedir permiso, a mí me dejaron sacar alguna fotografía sin problema.

El barrio de Nørrebro

Es el barrio más cool de la ciudad, ideal para los hipsters y los travel bloggers dicen, y no se equivocan.

Nosotras dedicamos unas cuantas horas, a media mañana, a recorrer sus calles. Subimos un poco más al norte para empezar en el famoso superkilen park, un parque pequeño pero muy curioso, que habíamos visto infinidad de veces en las cuentas de los instagrammers más famosos.

El parque no tiene nada especial, pero es muy fotogénico. Eso sí los alrededores molan mucho. Se nota aquí ya la diferencia con el centro. Apenas hay turistas y es una zona mucho más residencial.

De allí fuimos bajando por Nørrebrogade, la calle principal, llena de tiendas, cafés y restaurantes. Hicimos un pequeño desvío hacia el oeste para visitar una calle que nos habían recomendado: Jægersborggade, que concentra varias tiendas vintage, pequeños comercios de arte y cafés super chulos.

Otras dos calles que no puedes dejar de visitar en tu paso por este barrio tan guay son: Elmegrade, donde además había un pequeño mercadillo callejero que nos encantó, con mucho ambiente, y Ravnsborggade.

El barrio de Vesterbro

Es la zona en la que nos alojábamos, cerca de la Estación Central, sin duda la zona que te recomiendo para quedarte. Hay muchísimos restaurantes, tiendas, cafés, hostels, hoteles… Hay de todo!

La calle principal es Istedgade y también está el Meat Packing District. Dicen que es la zona de marcha de la ciudad, además del centro claro. Hay varias discotecas y pubs con todo tipo de música.

Nosotras en Vesterbro visitamos el famoso Hotel Central OG Café, que tanto habíamos visto en fotos, aunque como íbamos con prisa, ni nos paramos a tomarnos nada. Y muy a nuestro pesar ni grandes fotos pudimos hacer puesto justo había un coche aparcado en la puerta.

Para tomarte una birra, las opciones son muy variadas. Nosotras optamos por el Mikkeler Bar.

Gastronomía y Food Markets

Copenhague no es una ciudad barata. Ir a un restaurante o tomarte unas cervezas por ahí puede dejar tu bolsillo temblando. Pero no desesperes, siempre hay opciones para ahorrar y gastar poco si tu presupuesto viajero no es holgado.

Nosotras los desayunos los hacíamos normalmente en el supermercado 7 eleven. Algunas veces nos dábamos el capricho de tomarnos un chocolate caliente en alguna cafetería bonita y así resguardarnos un rato del frío.

Comimos bastante bien durante el viaje. En Nørrebro hay muchos sitios, si te gustan los noodles y las hamburguesas encontrarás opciones variadas y económicas.

Eso sí, no te puedes ir de la ciudad sin probar el plato típico: el Smørrebrød. Es como un montadito, que varía en ingredientes. El concepto es simple: una tostada con algún ingrediente encima, que puede ser pescado, gambas, carne, vegetales… hay muchas opciones. Eso sí, barato no es, te lo aviso. Lo vimos en torno a los 8-10 euros.

En la ciudad encontrarás varios Food Markets repartidos por diferentes barrios y zonas. Nosotras visitamos el de Torvehallerne, que nos quedaba cerca del hotel y al que fuimos el día que visitamos Nørrebro, pues está muy cerca, tan sólo pasando el puente, en la plaza Israel. Aquí encontrarás una variada oferta de productos locales y sostenibles.

Los mercadillos de Navidad

Los mercadillos que encontramos en el centro fueron el de la Plaza Nytov, donde están los juzgados, el de Amagertorv, nuestro favorito, y el de Kongens Nytorv.

El ambiente es increíble en los mercadillos, siempre llenos de gente, con olores deliciosos, y productos de todo tipo: dulces, salchichas, vino caliente, cerveza artesanal, productos de artesanía, guantes, sombreros, bufandas y calcetines de lana… Es como estar dentro de un cuento de navidad. Es hasta la fecha la ciudad que más me ha gustado visitar en Navidad.

Mercadillo navideño de Amagertorv.

La Copenhagen Card

Hay muchos sitios que visitar en la ciudad que son de pago, así que tras valorarlo bien, nosotras decidimos pillar la Copenhague Card de 24 horas, que incluye también transporte. De hecho, según los días que vayas, la de 48 horas también merece la pena. Te ahorras un dinero y es muy cómoda de usar. Puedes comprarla en las Oficinas de Información Turística, por internet, y también en muchos otros sitios. En la web tienes toda la info.

Mi único consejo, compres la tarjeta o no, es que organices muy bien las visitas que hagas cada dia, pues al menos en invierno los sitios cierran temprano, ya que los horarios de apertura son más reducidos.

Cómo moverse: Bus Turístico y Autobuses

Moverse en la ciudad es fácil, a casi todos lados se puede ir a pie, y para llegar a los sitios más alejados se puede tirar de la fantástica red de autobuses, que destacan por su puntualidad. También hay metro, aunque he de reconocer que no lo cogimos ni una sola vez. Pero mi recomendación es que cojas el bus turístico, no sólo para hacerte una idea de la ciudad y que te expliquen con detalle todo lo que vas viendo, sino también para quitarte de encima visitas algo alejadas con las que perderías mucho tiempo usando el transporte público.

Espero que te haya gustado este recorrido por Copenhague y que este post y nuestra experiencia te sea de utilidad si tienes pensado viajar a la capital danesa. Recuerda cambiar dinero en una casa de cambio al llegar, o en España antes de viajar. La moneda oficial es la corona danesa.

Te dejo por aquí el vídeo resumen de nuestro paso por Copenhague:

 

Si conoces algún otro rincón que te guste de esta linda urbe, no dudes en dejarnos tus comentarios abajo.

8 comentarios en «Copenhague, qué ver y hacer en invierno»

  1. Muchísimas gracias por todos los detalles que das, el blog es increíble. Este puente de diciembre voy yo y has sido una gran ayuda para planificarlo. Por lo que he leído, vosotras no cogisteis free tour, lo recomiendas? he cogido uno y no sé si es lo más acertado.
    Muchas gracias de nuevo!

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    • Hola Sara!Muchas gracias x tus palabras!Espero que disfrutes tanto de la ciudad como yo! Yo no cogí free tour, pero seguro que está bien, porque hay muchas cosas que ver en la ciudad y seguro te explican muchas cositas interesantes! ya me contarás! Abrazos viajeros! Ari

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