Ruta por la antigua Roma: Coliseo y Foro Romano

Cualquier viaje a Roma es una aventura al pasado, pues sus calles están repletas de monumentos antiguos, ruinas y decenas de lugares con los que sorprenderse. Querer enumerarlos y buscarlos todos es una tarea casi imposible, lo mejor es descubrirlos por casualidad, maravillarse por sorpresa y a cada paso de lo que Roma esconde.

Sin embargo, el corazón de la antigua Roma se concentra en la zona de los foros romanos y el Coliseo. Es precisamente este último uno de los monumentos más identificativos de la ciudad eterna y por tanto es una de las visitas obligatorias de nuestro viaje. Como curiosidad os puedo contar que el Coliseo toma su nombre del Coloso de Nerón, una estatua de bronce que antaño se alzaba a su lado.

La construcción de esta maravilla romana se inició en el año 72 d.C. y fue inaugurado por Tito en el 80 d.C. El día en que abrió sus puertas se sacrificaron 5.000 animales y se celebraron 100 días seguidos de juegos.

Cuenta con 80 arcos y tiene columnas dóricas, jónicas y corintias. Los muros son de ladrillo y toba volcánica, revestidos con bloques de mármol, que en su día contaban con abrazaderas de metal, quedando hoy los huecos vacíos que estas ocupaban, y es que durante la Edad Media su piedra fue saqueada para la construcción de palacios e incluso iglesias.

Visitar el Coliseo por dentro es un must en Roma. Pero cuidado porque las colas en las taquillas suelen ser interminables. Nuestro consejo es que o bien la compres por internet (tendrás un pequeño recargo de unos euros) o, como hicimos nosotros, que la compres en la taquilla del foro, donde las colas serán mucho menores. Eso sí, madruga, cuando nosotros llegamos, tipo 08:30, no había nadie aún. Lo más recomendable es empezar por el Coliseo y luego ya entrar al foro. Cuando salimos del Coliseo, tipo 11:0, la cola era ya kilométrica. La entrada combinada cuesta 12 euros e incluye el Coliseo, el Foro Romano y el Palatino.

Aunque no se conserva en el mejor de los estados (también hay que ser conscientes de los siglos que tiene y los saqueos e inclemencias que ha padecido), en su interior se pueden ver claramente los 4 niveles de gradas en las que se agolpaba el público para ver los combates de gladiadores, criminales, esclavos y animales. Bajo el nivel del suelo se ven restos de lo que en su día fueron los fosos, donde los luchadores eran encerrados.

Cuando estés en el corazón de estos muros imagina cómo debía ser el espectáculo. Los gritos desde las gradas, la tensión, la sangre… Es algo que sin duda pone los pelos de punta.

Cuando termines la visita da un paseo a su alrededor, y déjate arrullar por la visión romántica que tenemos hoy en día del Coliseo. Siéntate en sus jardines y deléitate con su arquitectura, y no olvides visitar el arco de Constantino, que se alza en su extremo sur, y que es el más moderno de los tres arcos de la victoria de la antigua Roma. Sus grabados y tallados son espectaculares.

Prosigue tu paseo por la Antigua Roma visitando el Foro Romano, que era el corazón de la ciudad. Algunas ruinas se conservan mejor que otras pero te servirá para hacerte una idea de cómo era el Imperio. Al igual que el Coliseo, el Foro Romano ha sobrevivido a dos mil años de saqueos. Si tienes tiempo, recórrelo con calma y curiosea con libertad (nosotros le dedicamos unas 3-4 horas), pero si vas algo justo y apuestas por una visita algo más fugaz, intenta al menos no perderte:

– La vía Sacra

– La Columna de Foca (608 d.C.) (en la foto superior se ve a la iz), es una de las columnas mejor conservadas

– El Templo de Antonio y Faustina, que durante la Edad Media fue iglesia.

– El templo de Saturno (248 d.C.)

– El arco de Tito (203 d.C.)

Y para culminar tu visita, sube al monte Palatino, donde tendrás una de las mejores vistas del foro.

Los mercados de Trajano

El museo imperial se integra dentro de una de las zonas más sorprendentes de la Roma Imperial, los mercados de Trajano. Si bien el foro romano recorre un lateral de la calle que une el monumento Vittorio Emmanuelle II y el Coliseo, al otro lado de la calle encontrarás estos mercados que bien merece ser contemplados, aunque sea desde el exterior.

Roma es de esos lugares que por mucho que veas en guías o en la tv, o por mucho que te cuenten o muestren, siempre es capaz de sorprenderte. Y esta parte, la que hemos compartido hoy aquí en este post, fue de lo que más nos gustó de Roma… aunque la ciudad eterna es mucho muchísimo más. Te lo iremos desgranando en nuevos posts!

10 comentarios en «Ruta por la antigua Roma: Coliseo y Foro Romano»

  1. Dicen que no vale una vida para conocer Roma y es cierto. He estado en varias ocasiones y seguro que en alguno de tus post me sorprenderá algo que se me ha escapado

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  2. Que bonito post y que fotos mas bonitas!! Es uno de los destinos preferidos. Ahora mismo me están entrando unas ganas de ir….

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  3. Roma y sus ruinas son uno de mis lugares preferidos. Todos los que mencionas en el top, pero para mi, la mejor vista del foro es la que se tiene desde el mirador detrás de la piazza del Campidoglio. Y fundamental el paseo nocturno con todo iluminado y si es invierno, solitario!

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  4. Que buen post. Hace poco más de un mes tuvimos la suerte de estar también en Roma y visitar los lugares que citas. Nos encantaron. Aunque la vista que me cautivó fue el Coliseo de noche. Espectacular!
    Estaremos atentos a los próximos post!!

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