El castillo de Walt Disney está en Füssen, Alemania

Muy cerquita de Múnich se encuentra Füssen, una preciosa localidad perteneciente a la región de Baviera, que se ha hecho mundialmente famosa por el Castillo de Neuschwanstein, sí, ya sé que suena como un estornudo, muy difícil de pronunciar… Neus significa “nuevo”, schwan es “cisne” y stein es “piedra”… volvamos a intentarlo… Neuschwanstein. Ahora tampoco? Bueno, no te preocupes, en realidad todo el mundo lo conoce como el castillo del Rey Loco. Aunque en realidad como de verdad es conocido en el mundo entero es como el castillo de Disney, pues en él se inspiró Walt Disney para diseñar su castillo de la Bella Durmiente y el que desde hace muchos años forma su archiconocido logo.

Pues bien, con estas referencias, partimos más que encantados desde Múnich a una excursión prometedora con la empresa Vive Alemania, que organiza magníficos tours en español por toda la región. Durante el trayecto, nuestra simpática guía nos contó la historia de Luis II de Baviera, el llamado Rey Loco. Intentaré resumirla lo máximo posible para no caer pesada sin dejarme nada atrás.

La historia del Rey Loco:

Luis II se crió junto a su hermano Otto en un castillo, encerrados, durante 17 años (su padre el rey Luis I era muy estricto), sin recibir ningún tipo de educación para su futura condición de rey y sin tener contacto con el mundo real. A los 18 años su padre muere y tiene que asumir el trono. Luis II estaba obsesionado con Richard Wagner y su música, hasta tal punto que no sólo lo nombra asesor de su corte, sino que elimina el servicio militar e instaura clases de violín para todos. Sí, una relación obsesiva que le acompaña durante toda su vida, incluso cuando el músico se marcha a Suiza, expulsado por el parlamento, donde aún así, el rey Luis II sigue pagando todos sus gastos y haciéndole visitas frecuentes. Tras unos años de idas y venidas, una mujer a la que planta el día antes de su boda, su enfado con Wagner por un hijo ilegítimo que tuvo éste, la pérdida de su poder absoluto con la creación de Alemania tras la guerra francoprusiana y la esquizofrenia de su hermano Otto, Luis II decide construir su mundo fantástico de estilo medieval, para huir de su vida y de sus responsabilidades con un trono que no desea tener. Así que se dedica a construir castillos, que le sirvan de refugio ubicados a las afueras de Múnich. Construye Linderhog en las montañas bávaras y el castillo de Neuschwanstein, donde se refugia. Empieza a dormir de día para no ver a nadie, haciendo vida nocturna, Se enferma de misalantropía. Hacía que hasta los propios sirvientes usaran máscaras para que nadie lo viera. Engorda, se le ponen los dientes negros… cae en una depresión y soledad absoluta de la que no llega a salir nunca. Mientras, su tío Leopoldo le sustituye en el trono en muchas ocasiones. Finalmente, tras 172 días encerrado en su castillo, en 1896 una comisión estatal de Múnich entra a la fuerza y lo saca de allí y es llevado al palacio Berg (una cárcel). Al día siguiente le llevan una comida abundante y vino, y por la noche sale a dar un paseo con su médico por el lago. Pasadas unas cuantas horas ninguno de los dos aparecía y los encuentran ahogados en el lago, que tenía tan sólo 1 m de profundidad. No se sabe cuál fue la causa de su muerte y hay quien especula con un posible suicidio.

Sea como fuere, su historia ha sobrevivido al paso del tiempo y el precioso legado de sus castillos, en los que gastó buena parte de su fortuna, forma hoy parte del patrimonio histórico y arquitectónico más turístico e importante de esta región alemana, aderezada del dramatismo de esta historia sobre el Rey Loco.

Hoy en día el castillo recibe unas 8.000 visitas diarias, y es considerado uno de los castillos más hermosos del mundo. En su interior no se puede filmar ni sacar fotos, pero en el exterior es donde se alza la verdadera belleza de este castillo. Las mejores vistas las encontrarás desde el Puente María, aunque es tal la cantidad de gente que se agolpa en él que tendrás que ser paciente para coger un buen sitio (salvo que viajes en invierno y con frío, en cuyo caso el número de turistas desciende drásticamente jeje)

También es recomendable dar un paseo alrededor del lago, pues es una zona preciosa, coronada por las montañas, flanqueada por sus castillos, rodeados de naturaleza y vegetación.

Importante: Reserva con antelación tu entrada al castillo, para que no tengas que estar horas esperando.

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