La playa de Diego Hernández en Tenerife

Tenerife cuenta con un sinfín de playas de arenas negras, doradas y de riscos o piedras, que se extienden por sus más de 300 km de costa. La mayoría de los que vivimos en la isla no conocemos muchas de estas playas, y mucho menos los turistas, pues algunas están bastante escondidas y son algo inaccesibles.

Esta playa que te muestro hoy, la de Diego Hernández, es de esos lugares poco conocidos, casi vírgenes y salvajes, que sólo frecuentan algunos locales, y puede que algún extranjero residente. Es uno de esos tesoros secretos que guarda la isla, y que generalmente no se encuentra en ninguna guía.

Está situada entre la famosa Caleta de Adeje y el Puertito de Armeñime, justo debajo del campo de Golf de Adeje, en el sur de Tenerife.

Cómo llegar:

La mejor manera de llegar es por el sendero del campo de golf. Si vienes por la autopista tienes que coger la salida 79B y seguir las indicaciones del Golf de Adeje. Dirígete hasta la calle Tajore (puedes poner esta calle en el navegador directamente), donde podrás estacionar el coche y desde donde parte un sendero de tierra, paralelo al campo de golf.

El aparcamiento en la calle Tajore.

Sendero desde calle Tajore hasta la playa.

Cuando llegues al final de este sendero encontrarás tres posibles caminos: izquierda, derecha o de frente. Sigue de frente montaña abajo, dirección al mar y llegarás a la playa (desde el último tramo del camino la verás desde lo alto). Lo ideal es que lleves tenis o zapatillas porque es un terreno de piedras.

Al final de este camino, justo donde está la bicicleta, comienza el sendero hacia la playa.

Mis chicas, Ana Cabrera, y Montse de UnMundoPara3, haciendo el sendero de regreso.

Vistas de la playa desde el sendero.

Una playa salvaje de arena dorada y aguas turquesas

Esta cala cuenta con unos 200m de longitud y unos 25m de ancho. Lo primero que llama la atención de este pequeño paraíso son sus aguas turquesas y su arena dorada. De hecho, es de las pocas playas de arena clara que hay en la isla, siendo un paisaje costero poco común, que recuerda más a las playas de Lanzarote o Fuerteventura, o incluso de Baleares o el Caribe. Es lo que tiene Tenerife, que es una isla llena de contrastes.

Tras el flechazo inicial, lo segundo que sorprende al visitante es su tranquilidad. Ni masificaciones, ni bares, ni hoteles, ni turistas… sólo el sonido del mar, una inigualable calma y un paisaje que te deja boquiabierto.

La playa es un espacio natural protegido, tanto en tierra como en mar, y es una de las zonas ideales para practicar snorkel.

Las montañas que la delimitan tienen una curiosa forma, que se debe a la erosión, y que bien podría recordar a Montaña Amarilla, también en el sur de la isla.

Consulta las mareas antes de visitarla:

Con la marea baja se dipone de mucho espacio para disfrutar de la playa, pero con marea alta y más en los meses de verano, te podrás encontrar con que no hay sitio para poner la toalla. Por tanto, es recomendable mirar siempre las mareas las mareas antes de ir.

Otras recomendaciones:

Al tratarse de una playa salvaje no cuenta con instalaciones de ningún tipo, es decir, no hay baños ni duchas, ni tampoco bares ni restaurantes, por lo que conviene llevar algo de comida y de agua si se tiene pensado pasar el día allí. Tampoco hay papeleras, así que lleva alguna bolsa donde poder poner la basura y llevártela. Hay que respetar y cuidar nuestros espacios naturales!

Algunas curiosidades:

Es común practicar nudismo, aunque no es considerada una playa nudista, y tiene también un ambiente hippie. De hecho, en las cuevas colindantes reside gente, que suelen poner algún puesto de collares y pulseras al inicio de la playa e incluso tocan a ratos sus tambores. Así que la atmósfera mola mucho.

El camping no está permitido en la zona, pero como no suele haber mucho control, siempre se ve alguna que otra caseta de campaña, sobre todo sobre la montaña.

La playa más bonita de Tenerife: Benijo vs Diego Hernández

Siempre cuando la gente me pregunta sobre la mejor playa de Tenerife, digo que es Benijo. Incluso en algún post de este blog he confesado que es mi playa favorita! Sigo pensándolo. Es una playa única en mi tierra, con su característica arena negra volcánica, sus roques, sus atardeceres…  integrada en Anaga, nuestra Reserva de la Biosfera. Quien la ha visitado alguna vez sabe que tiene algo especial.

Obviamente esta playa de Diego Hernández merece estar también entre mis favoritas. No supera a Benijo, son muy diferentes entre sí, aunque las dos igual de preciosas y de salvajes (diría que incluso Diego Hernández más salvaje aún), así que vamos a dejarlo en empate. A partir de ahora, a quien me pregunte le diré que tengo dos playas favoritas en Tenerife.

5 comentarios en «La playa de Diego Hernández en Tenerife»

  1. Plas Plas Plas!!! Muy buen post nena!
    Totalmente de acuerdo con tu descripción, la playa y el ambiente que la rodea es de verdadero lujo, en mi caso, contigo y con Ana la jornada fue inolvidable!
    Tenemos una suerte infinita por vivir en Tenerife, es una isla mágica y que a pesar de llevar media vida en ella, nunca deja de sorprenderme.
    Un abrazo!

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