Déjate conquistar por San Francisco! Qué ver en 4 o 5 días

San Francisco es una ciudad vibrante y única, muy diferente a otras que había visitado antes en Estados Unidos. Presume de tener una fuerte personalidad propia, más allá de su más noble símbolo, el Golden Gate, o de sus pintorescos tranvías históricos circulando por sus imposibles cuestas. San Francisco ha sido, y es, una urbe a la vanguardia en la lucha por los derechos sociales, lo que ha dejado su impronta dotando a la ciudad de remarcados contrastes que se palpan en sus singulares e irresistibles barrios, que hoy son testigos vivos de su historia.

Te invito con este post a que me acompañes en este viaje, en el que voy a compartir contigo mis favoritos en la ciudad, mis recomendaciones, mis consejos y, en definitiva, mi experiencia en esta fantástica aventura que viví en familia con mis padres y mis hermanas el pasado mes de septiembre de 2017. ¿Te vienes?

El Puente Golden Gate

No sólo es el lugar más fotografiado de San Francisco, sino que además es una de las siete maravillas del mundo moderno. Y no es para menos. Este espectacular y archiconocido monumento es una de las obras más impresionantes de la ingeniería.

Inaugurado en 1937, el Golden Gate cruza el estrecho desde San Francisco hasta el condado de Marin, a lo largo de nada más y nada menos que 2,7 km. Construir esta monstruosidad costó la friolera de 35 millones de dólares y durante su construcción 11 trabajadores perdieron la vida.

Lo más llamativo del puente, aparte de su impresionante tamaño, es su color naranja rojizo. Se escogió para darle visibilidad en los numerosos días de niebla en la bahía. Se calcula que se usan de 19.000 a 38.000 litros de pintura para volver a pintarlo.

Se puede transitar por el puente en coche (tiene 6 carriles, y un consejo: si vas a circular con coche de alquiler, ten cuidado porque tienes que pagar el peaje por internet) o bien a pie o en bici. Nosotros lo hicimos en bus turístico, en coche y andando, y ciertamente es una experiencia que recomiendo al 100%, no sólo por las vistas, sino por lo que impresiona atravesar la bahía a lomos de ese gigante, que parece bailar rítmicamente al son del viento (basta con observar unos segundos las farolas para percatarse de ese suave balanceo).

Otra opción es verlo desde el agua y cruzar por debajo. Después de mirar muchas opciones nos decantamos por hacerlo con cena y espectáculo a bordo incluido en el Hornblower. En este post te cuento la experiencia.

Los miradores alrededor del Golden Gate

Inmortalizar esta belleza es una de las actividades favoritas de los turistas. Hay diversos miradores, a ambos lados del puente, desde los que obtener magníficas instantáneas:

Fort Point

Es el mirador que se encuentra en el extremo del puente que da hacia San Francisco, por la zona de Presidio. Hay un centro de visitantes y varias zonas desde las que poder sacar fotos.

Si te adentras un poco por un pequeño sendero que se extiende a la derecha, hallarás las que para mí son las mejores vistas del puente a este lado de la bahía. Hay un pequeño parque, con bancos donde sentarse a tomar algo o a coger aire frente a una linda panorámica.

Vista Point

Si estas vistas molan, desde el otro lado del puente son aún mejores, pues además del Golden Gate se puede divisar la ciudad al fondo.

El más visitado es el de Vista Point, un mirador muy amplio, donde además paran los buses turísticos.

Battery Spencer

Al otro lado de la carretera hay otros miradores muy chulos, entre ellos, el de Battery Spencer, que para mí es el más espectacular de todos, dada su altura y proximidad al Golden Gate.

Un pequeño sendero te conducirá hasta lo alto de una pequeña colina, desde donde podrás observar el puente a tus pies.

¡Secreto! Las típicas fotos que ves desde este punto están sacadas algo más abajo. Hay una valla que impide el paso por el acantilado, pero que mucha gente se salta para llegar hasta un pequeño saliente, sin gente, sin elementos que entorpezcan la vista, pero con algo de riesgo, y no sólo de multa. Así que si decides aventurarte a la caza de estas vistas, ten mucho cuidado.

En bus turístico hay que darse un buen paseo para llegar, así que nosotros decidimos dejar este mirador para el final del viaje, dado que para esos días teníamos coche de alquiler.

Aprovechamos además para acercarnos a los otros miradores que están subiendo la carretera y también para descubrir un rincón que habíamos visto en algunas fotos: Kirby Cove, una pequeña playa cerca del puente, donde se ubicaba antes el famoso columpio que tanto dio de sí en Instagram. Si quieres foto con el columpio siento comunicarte que ya no está. Y el pateo de bajada hacia la playa fue bárbaro (no pensamos que fuera tanta distancia), aunque también es verdad que a nosotros nos cogió una ola de calor brutal (sí, estuvimos a 40 grados) y eso dificultaba el paseo.

Entrada de acceso al camino que lleva a la playa.

Baker Beach

Por nada del mundo te pierdas la visita a Baker Beach. ¡Es absolutamente impresionante! Esta playa, ya sea en verano o en invierno, siempre tiene mucho ambiente, pues la gente suele ir a pasar el día, tomarse algo, relajarse, y por supuesto admirar las vistas.

Lo ideal sería ir en coche, pues está algo alejado del centro. Nosotros fuimos en bus, pero la parada estaba algo lejos así que tuvimos que caminar un ratito. Eso sí, a la vuelta, dado que nos cogió la noche, volvimos en Uber. Lo que no sabíamos es que había horario. Sí, en cuanto se hace de noche te echan del lugar (si tienes el coche aparcado ten cuidado porque además cierran la carretera de acceso).

Presidio

El pulmón de la ciudad es el parque Presidio, que originalmente fue un puesto militar español, allá por 1776. Presidio es enorme. Que no te engañe el maps! (A nosotros nos sorprendió lo grande que era la ciudad y lo largas que eran algunas distancias).

Cuenta con 38,6 km de senderos, algunos de los cuales tienen preciosas secuoyas. Te recomiendo que planifiques bien tu visita al parque en función del tiempo que tengas.

Golden Gate Park

Este enorme parque no sólo cuenta con algunas rutas de senderismo, además de ser un lugar ideal para unas horas de relax y esparcimiento (o de picnic si el tiempo acompaña), sino que además alberga algunos importantes museos.

Fisherman’ Wharf

Diría de este lugar que es la zona más turística de San Francisco, puede que por eso fue la que menos nos gustó. Aunque tiene atractivos bien llamativos, como su famoso Pier 39 o varios museos, lo cierto es que es un conglomerado de tiendas de souvenirs, restaurantes y atracciones destinadas al turista. Eso sí, ¡hay mucho ambiente!

Este es tu sitio si quieres comer marisco, pero anímate también a probar el plato típico de la ciudad, el “clam chowder”, una crema de almejas que sirven dentro de un pan. Es muy curioso la verdad.

Pier 39

El Pier 39 es donde en torno al mes de enero se congrega la colonia de leones marinos sobre las dársenas. Estos simpáticos y juguetones amigos, que llegaron en manada en 1990, poco después del terremoto que asoló la ciudad en 1989, hacen las delicias de los turistas.

Desde este muelle salen algunos de los barcos que hacen los cruceros por la Bahía.

Ghirardelli Square

Siguiendo el paseo por la avenida desde el Pier 39 se llega a Ghirardelli Square, uno de los edificios más bonitos de la ciudad. Este conjunto de ladrillo rojo antiguamente fue una fábrica de chocolate y hoy en día alberga tiendas y restaurantes, aunque conserva el reloj de su torre y el cartel luminoso original. Justo enfrente hay una pequeña playa que suele estar bastante llena de gente.

Telegraph Hill

Al norte de esta zona de Fisherman’s Wharf se encuentra la Telegraph Hill, llamada así por el telégrafo que se instaló en su cima en 1850 para avisar de la llegada de los buques.

Torre Coit

En lo más alto de la colina se alza la torre Coit, construida en 1933 con forma circular. Con una altura de 87 metros, ofrece unas bonitas vistas de 360º de la ciudad. Lo bueno es que para subir se puede coger ascensor, aunque es de pago, unos 3 dólares.

Embarcadero

También junto a la Bahía, pero al lado opuesto, hay otra zona muy chula, pegada al Downtown. Es Embarcadero, un paseo marítimo en la zona de mayor crecimiento repentino de la ciudad, a raíz de la fiebre del oro de California en 1849.

En el Pier 15 se encuentra el Exploratorium, y muy cerca el Ferry Building, que alberga un mercado con numerosos puestos de comida, restaurantes y bares con terraza, con vistas a la Bahía. El edificio fue construido en 1898 pero fue reinaugurado en 2003. Como curiosidad, la torre del reloj, de 71 metros de altura, se inspiró en el campanario de la catedral de Sevilla.

Si sigues el recorrido por esta avenida llegarás hasta el Oakland Bay Bridge y la famosa escultura de Cupido que se alza en uno de los jardines, donde locales y turistas hacen picnic en días de buen tiempo.

Nob Hill

Esta colina que se eleva a 103 metros sobre la bahía, concentra alguno de los mejores hoteles de San Francisco. Siempre ha sido una zona de gente adinerada, de ahí su nombre.

Lo más interesante que encontrarás en esta zona, aparte de sus espectaculares calles empinadas, es el Museo del Cable Car (no nos dio tiempo de visitarlo) y la súper famosa y turística calle Lombard.

Lombard Street

Nunca había visitado un reclamo turístico como éste. ¡Qué pasada la cantidad de gente que había agolpada a ambos extremos de Lombard, y recorriéndola tanto a pie como en coche! Es conocida como la calle más inclinada de la ciudad, aunque en realidad no lo es, eso sí, es un espectáculo ver bajar los coches por esas curvas cerradas. Hablamos de una inclinación de 40º.

Álamo Square y las Painted Ladies

Otro de los símbolos más reconocibles de San Francisco son estas preciosas casas victorianas bautizadas como las “Painted Ladies”. Ubicadas en Álamo Square, con un precioso parque enfrente, y el skyline de la ciudad de fondo, son una de las estampas más fotografiadas de la ciudad. La verdad es que no defraudan, parece de postal. Pero es que además son muy televisivas. Las reconocerás de la serie Padres Forzosos.

Estas casas, de la época de la Reina Ana, destacan por sus colores y sus balcones y pórticos. Las calles aledañas a Álamo Square cuentan con tantas mansiones victorianas antiguas que la zona ha sido declarada de interés histórico.

Puedes llegar a las Painted Ladies en bus turístico, o bien en Muni, tomando el número 21.

Tranvía histórico

Si piensas en San Francisco te ha venido a la mente el Golden Gate y las casas victorianas en empinadas cuestas, pero seguro que también los tranvías, ¿verdad?

Forman parte de la identidad de esta urbe, así que no sólo forman parte de la red de transportes, sino que se han convertido además en un elemento turístico importante, de hecho el tranvía fue nombrado monumento histórico nacional en 1964. Obviamente han sido reformados con equipamiento nuevo, pero siguen manteniendo su aire romántico e histórico.

Hay tres líneas de cable: Powell-Hyde, Powell-Mason y California Street. La primera es la más transitada. Te recomiendo que visites la plataforma giratoria, donde el conductor hace girar el tranvía manualmente, ya que en esta línea circula en un único sentido. Esta misma línea te llevará hasta NobHill, donde podrás visitar Lombard Street. Lo malo es que suele haber bastante cola para subirse, así que te recomiendo que vayas temprano para evitar aglomeraciones.

Imagina si este paseo es tan conocido y turístico, que cada año lo hacen 9,7 millones de personas.

El ticket no es barato (unos 5 dólares), pero viene incluido en la tarjeta de transporte y en la City Card también.

Union Square

Esta concurrida plaza, llamada así por las manifestaciones que ahí se realizaban en favor de la unión durante la guerra de Secesión de 1861 a 1865, se ubica en la zona comercial de San Francisco y cerca del distrito de los teatros. Está muy cerca de la parada de tranvía que te acabo de recomendar visitar.

Nuestro alojamiento estaba en esta zona y la verdad es que teníamos restaurantes y tiendas a mano y estaba bien comunicado, tanto por tranvía como por metro.

Los Barrios

Fue de lo que más me gustó de San Francisco, pues no se entendería esta cosmopolita urbe sin la personalidad y el contraste de sus barrios.

Castro, el barrio gay

Lo primero que llama la atención de Castro es que luce con orgullo la bandera del arco iris LGTB en todos sus rincones: faroles, fachadas y hasta pasos de peatones. Es uno de los primeros barrios gays de Estados Unidos y tiene fama mundial.

Un paseo por su calle principal es suficiente para hacerse idea del ambiente y el carácter de este barrio, y si tu visita coincide con la fiesta del Orgullo Gay en junio o la Castro Street Faie en octubre será toda una experiencia. Y no te olvides de visitar el Teatro Castro, construido en 1922. Otra parada interesante es el nuevo Rainbow Honor Walk, una especie de paseo de la fama con todos los pioneros y máximos exponentes del movimiento LGTB, ubicado entre las calles 18 y 19.

Haight-Ashbury

El conocido como barrio hippie vio florecer el “flower power” en los 60. La atmósfera alternativa y psicodélica de “The Haight”, como lo llaman los habitantes de San Francisco, te envolverá desde que pongas un pie allí. Tiendas de ropa vintage, estudios de tatuajes, graffitis, tiendas de música y bares alternativos se extienden por la calle principal del barrio más cool de la ciudad.

Aunque no es muy extenso, nosotros le dedicamos unas buenas horas, porque, sinceramente, es difícil salir de allí, de esa buena vibra que te contagia. Nosotros lo disfrutamos mucho, y ¡hasta vimos a un señor caminando desnudo por la calle! ¡Aquí hay de todo! Así que tómate tu tiempo para la visita, disfruta y saborea cada rincón de este peculiar enclave. Y en tu tour incluye una parada en la que fue la casa de Janis Joplin, una de las mayores estrellas musicales de los 60, o la del grupo The Greatful Dead.

Mission District

“The Mission”, conocido popularmente como el barrio latino, es famoso por su street art. Espectaculares murales decoran cada rincón de este animado barrio, el primero y más antiguo de San Francisco, fundado por los frailes franciscanos españoles. Aunque los murales se extienden por todo Mission, te recomiendo que visites el callejón Balmy Alley, entre las calles 25 y 26, pues alberga auténticas obras de arte.

La presencia latinoamericana se nota, pero no sólo por sus gentes, sino por los propios negocios de la zona. Verás muchas tiendas con los letreros en español, numerosos puestos de tacos y restaurantes mexicanos. Se hace raro pensar que aún sigue uno en San Francisco.
 
 
Otro punto importante que no quisimos dejar de visitar fue el edificio de mujeres, con un espectacular y colorido mural que representa la historia y rasgos culturales de la mujer inmigrante de México y Latinoamérica.
 

Pero la joya de la corona del barrio latino es, indudablemente, Dolores Park, un parque sobre una pequeña colina en la parte norte de The Mission, donde se ubica la parroquia de San Francisco de Asís, y donde se encuentra una de las mejores vistas de la ciudad.
 
Mi recomendación es que vayas por la tarde, a poder ser en fin de semana, y que disfrutes del atardecer junto a cientos de personas que se congregan en el césped a tomar el picnic, beber cerveza, jugar a la pelota o fumar marihuana (sí, no te sorprendas, que esto es California y verás a mucha gente fumando hierba por todos lados). Aquí verás desde turistas a familias con niños y grupos de amigos de todas las edades. He de confesar que a nosotros nos encantó su ambiente animado.
 
Chinatown

Es el barrio chino más grande fuera de China, y el primer barrio chino urbano de los Estados Unidos, creado en 1850. Visitar Chinatown es trasladarte a otro mundo. Quizás es una de las cosas que más me gustan de los barrios de San Francisco, su fuerte personalidad.

Piérdete por sus calles, visita sus mercados y tiendas, come en alguno de sus numerosos restaurantes y haz una parada en la plaza Portsmouth Square donde verás a los chinos americanos jugar a juegos de cartas. ¡Es una experiencia muy recomendable!

Museos

Exploratorium

Este museo, en el muelle 15, cuenta con más de 600 exhibiciones, y es ideal si te gusta la ciencia y sobre todo si viajas con niños.

MOMA

El Museo de Arte Moderno es un fuerte reclamo para los amantes de esta disciplina. Mis hermanas lo visitaron una tarde, mientras los demás, que no somos tan amantes de los museos, nos recorríamos a pie el Golden Gate Bridge.

San Francisco tiene una amplia oferta cultural. Te destaco estos dos museos porque fueron los que visitaron mis hermanas. He de reconocer que yo no entre a ninguno. Pero si a ti te gustan los museos, tendrás dónde elegir.

Twin Peaks

Las vistas desde Twin Peaks son de las mejores de San Francisco. Lo aconsejable es subir en coche, aunque también se puede hacer en bus y luego seguir a pie hasta la cima. Eso sí, lleva abrigo porque suele hacer bastante viento.

Nosotros aprovechamos el día con coche para subir, como hicimos con algunos de los miradores del Golden Gate.

Sausalito

Este precioso pueblo fue uno de los grandes descubrimientos de nuestro viaje. A tan sólo unos minutos después de cruzar al puente Golden Gate se encuentra este precioso enclave costero, famoso por sus casas flotantes sobre el agua, perteneciente al condado de Marin.

Alcatraz

Esta pequeña isla, donde se contruyó el primer faro del Pacífico, es famoso por haber acogido la prisión federal entre 1934 y 1963, en la que estuvieron recluidos algunos de los delincuentes más peligrosos, como el mafioso Al Capone.

Sólo se puede llegar a Alcatraz en barco, con una única compañía, Alcatraz Cruises, desde Fisherman’s Wharf, en el muelle 33. El trayecto dura sólo 15 minutos, pero compra tu ticket por internet con suficiente antelación (antes incluso de realizar tu viaje a San Francisco) porque vuelan, y corres el riesgo de quedarte con las ganas.

Nosotros dejamos esta visita para el último día, ya que cogíamos el avión por la tarde, y en apenas unas horas pudimos hacer todo el recorrido por la prisión. Te reconozco que superó con creces nuestras expectativas, sobre todo por lo bien montado que está el tour, con una magnífica audioguía gratuita que te va describiendo la prisión y contando historias de lo acontecido allí, con sonidos ambiente y testimonios reales de guardas y reclusos.

Las vistas del skyline de San Francisco desde la isla son impresionantes. Bien merece que te detengas un momento a disfrutarlas.

Terrazas públicas (POPOS)

Es el secreto mejor guardado de San Francisco. De hecho leí por primera vez sobre estas terrazas en algunas webs en inglés, pues la verdad es que no hay mucha información sobre el tema, así que fui marcando en el mapa algunas de ellas por si nos cogían de paso en nuestro recorrido por la ciudad. Hay decenas de terrazas en diferentes puntos, así que no te será difícil encontrar alguna. En esta web tienes listado y mapa de muchas ellas.

Pero te estarás preguntando que son las popos, ¿no? Pues te cuento, son espacios públicos que se han habilitado en edificios privados y centros comerciales y se han convertido en rincones secretos llenos de paz, donde comer o tomar algo, y por supuesto tomarse un respiro para disfrutar de un ratito de esparcimiento en pleno centro de la ciudad.

Datos Prácticos

Cómo moverse en San Francisco

San Francisco es una ciudad grande, de hecho debo reconocer que es de las más difíciles de visitar de todas a las que he viajado en Estados Unidos. Las distancias son largas, hay muchas cosas que ver… Así que aparte de caminar tendrás que coger transporte sí o sí.

El bus turístico es muy buena opción para llegar a ciertos puntos algo más alejados y para tener una visión general de la ciudad. Nosotros lo cogimos durante 48 horas.

El metro funciona también muy bien. Nosotros no lo cogimos mucho, pero para algún trayecto nos vino bien. Puedes comprar billete sencillo o bono por semanas o mes.

Alquilar un coche también es buena opción. Si tu idea es dedicar algún día a Yosemite o hacer road trip hacia el gran cañón, aprovecha unas horas de coche en la ciudad para acercarte a los puntos más alejados: Baker Beach, algunos miradores del Golden Gate, Twin Peaks… e incluso para descender Lombard Street en coche.

Si viajas en grupo, como era nuestro caso, que éramos 6 personas, también te merece la pena usar Uber. Nosotros lo usamos muchísimo y la verdad es que gastamos bastante poco para todos los trayectos que hicimos.

City Pass

En la city pass tendrás pase para el MUNI, que te incluye tranvías y guaguas, pero no metro. Así que ten cuidado, que nosotros no lo sabíamos y cuando llegamos a la estación de metro no pudimos entrar y tuvimos que sacar ticket. De todos modos, con esta opción nos movimos de maravilla por la ciudad.

Uber

Fue otra de nuestras principales formas de movernos por la ciudad. Al ser seis personas nos salía bastante rentable y ahorrábamos mucho tiempo en los trayectos. Funciona de maravilla en San Francisco.

Dónde alojarse en San Francisco

San Francisco no es una ciudad barata. Nosotros optamos por la opción de hotel y apartahotel. Nos salió bien a cuenta porque éramos seis personas y pudimos coger habitación para los seis y también triple. En otras partes del viaje en vez de hotel optamos por apartamentos. Pero en San Francisco estos fueron nuestros alojamientos:

En el Americania Hotel nos quedamos los primeros días cuando estábamos conociendo y recorriendo la ciudad. La zona estaba bien, cerca de Union Square, con muchas tiendas, supermercados y restaurantes cercanos. Tenía una buena calidad-precio, el único “pero” que puedo ponerle es que hacía mucho calor dentro de la habitación (aunque es verdad que viajamos en septiembre con la máxima ola de calor en la historia de la ciudad y que nos quedamos los seis en una misma habitación).

En el hotel The Opal nos quedamos sólo una noche a la vuelta de Las Vegas. Está por la misma zona que el anterior, algo más alejado, pero en diez minutos andando de Union. Las camas eran maravillosamente cómodas, la habitación súper bonita, el baño genial… Sinceramente, nos encantó. Aquí pillamos dos habitaciones triples.

Y en el Redwood Inn nos quedamos la última noche, a la vuelta de Las Vegas y el Gran Cañón y antes de coger el vuelo de vuelta a España. Fue el que menos nos gustó, porque las habitaciones eran algo más cutres, pero está bien para alguna noche suelta. Tampoco era mucho barato que el resto para esa noche. Eso sí, si vas con coche está genial porque tiene aparcamiento propio. Allí cogimos dos triples también.

Tu seguro de viaje

No viajes sin seguro, y menos a Estados Unidos, porque cualquier cosa que te pase te puede salir un ojo de la cara. En este post te cuento la importancia de viajar asegurado.

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6 comentarios en «Déjate conquistar por San Francisco! Qué ver en 4 o 5 días»

    • Hola preciosa!! Que bueno saludarte por aquí también! A mi la ciudad me fascinó la verdad! aprovecha ahora que están los vuelos súper baratos con Level y date una escapada!!! 😉

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