
La Kasbah Ait Ben Haddou es de mis lugares favoritos de Marruecos, tanto que he ido en dos ocasiones. La construcción es increíble, el lugar también. Lo ves y piensas: ¡esto está en medio de la nada! Y quizás es eso lo que también la hace especial.
Está ubicada a 190 km de Marrakech (el traslado en coche lleva unas 4 horas), y fue declarada en 1987 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Pero te estarás preguntando qué es una kasbah, qué es este lugar. Venga, te cuento. Es un antiguo pueblo bereber amurallado. A día de hoy aún viven allí algunas familias, aunque sin duda está totalmente reenfocado al turismo, con tiendas y más tiendas a lo largo de su recorrido, en las que encontrar algún que otro “tesoro”, sobre todo en lo relativo a la pedrería.
Como todas las kasbahs, está construida de adobe, lo que le da ese particular color rojizo tan representativo… y es una auténtica ciudad por dentro, con su propia mezquita, palacio, villa, etc…
Te recomiendo la visita al 100%, porque es que ni el sofocante calor (en mi caso superaba los 50 grados) te impedirá disfrutar de un recorrido único. Subir montañas, recorrer toda la kasbah, buscar refugio en alguna codiciada sombra, entrar en las tiendas y hablar con los dependientes… Todo es una experiencia que, a mi parecer, no deberías perderte.




