Qué ver y hacer en Guanajuato ciudad

Este antiguo pueblo minero esconde la auténtica esencia de México, o como me gusta denominarlo, el México real: cantinas donde el tequila y las rancheras son los protagonistas, tunas nocturnas por sus angostos y coloridos callejones llenos de leyendas, aventura en plena naturaleza, en ocasiones hasta poniendo a prueba tus miedos, y como es de esperar en el país de los mariachis, vida, mucha vida… Aquí el día a día se hace en la calle, y parte de ese ambiente lo pone la Universidad y su multicultural estudiantado.

Pero sea como fuere, Guanajuato tiene la receta perfecta en contra del aburrimiento, eso sí, sin renunciar tampoco a la tranquilidad. Cultura, gastronomía, música, adrenalina… todo lo que  el viajero busque, pero cómo no, con toque picante.

Si tus próximos planes viajeros pasan por este hermoso y heterogéneo país, incluye en tu ruta Guanajuato! Aquí te dejamos unos cuantos motivos para no pasar por alto la que es conocida como la capital cultural de México, ciudad Patrimonio de la Humanidad, el estado en el que se fraguó la independencia nacional y la capital cervantina de América.

  • Guanajuato en estado puro:

1. Pasea por sus más de 3.000 coloridos callejones. Guanajuato exhibe en cada rinconcito una amplia paleta de colores de esas que convierten cualquier paisaje en una escena de postal. Integrada en un precioso valle, con casitas que parecen descolgarse de lo alto de sus montañas, la ciudad se revela fotogénica como la que más, presumida y de sobra acogedora. No te pierdas el Callejón del Beso con la famosa leyenda de doña Ana y don Carlos, un amor trágico al más puro estilo shakespeariano. Gasta las suelas recorriendo el centro de la ciudad, piérdete y explora este laberinto, porque te maravillarás a cada paso.

2. Descubre sus túneles subterráneos, por donde discurre la mayor parte del tráfico de la ciudad y por donde antaño pasaba el río. Pocas ciudades en el mundo disponen de una estructura tan peculiar y atractiva como ésta. Paredes de piedra guiarán tu camino mientras algunos rayos de sol se abren paso a través de los techos. Un espectáculo de luces y sombras que no deja indiferente!

3. Busca un gigante amarillo que sobresale en el paisaje de la ciudad. Es la Basílica de Nuestra Señora de Guanajuato. Admírala.  Y de paso acércate también al edificio de la Universidad, que está muy cerquita. Sube uno a uno los interminables escalones que se extienden junto a su imponente fachada. Cuando llegues arriba, coge aire, tan sólo gírate y contempla las vistas de la ciudad.

Basílica Nuestra Señora de Guanajuato.

Universidad de Guanajuato.

Vistas desde lo alto de la escalinata de la Universidad.

4. Pero asciende más, hasta lo más alto! Sube en funicular o en coche al mirador del Pípila para deleitarte con la que sin duda es la mejor panorámica de Guanajuato. Juan José de los Reyes, El Pípila, se unió al movimiento insurgente capitaneado por Miguel Hidalgo en la lucha por un México libre. Antorcha en mano consiguió tomar la Alhóndiga de Granaditas quemando su puerta. Un hecho histórico fundamental en la historia del país y por supuesto del estado. Ahora, su imponente monumento lidera y custodia desde los cielos esta ciudad, recordando tal acontecimiento histórico.

Vistas desde el Mirador del Pípila.

5. Por este motivo, en tu paseo por el centro, entre puestitos de comida, cafés y tiendas de artesanías, acércate también a la explanada de la Alhóndiga de Granaditas. 

5. Visita el Teatro Juárez, inaugurado en 1903, con una arquitectura muy ecléctica, con toques mudéjares, neoclásicos y románicos. Todo un emblema. Siéntate al menos un rato en su escalinata, que siempre parece atraer a turistas y locales, y puede que hasta tal vez te cueles en las decenas y decenas de fotografías que muchos sacan cada día en este lugar.

Calles alrededor del Teatro Juárez.

6. No te pierdas el Mercado Hidalgo, inaugurado en 1910 y en el que podrás hacer un recorrido gastronómico por lo más típico de la región. No esperes encontrar degustaciones ni súper presentaciones culinarias, aquí comerás como un local más. Mola, no? Serás testigo de cómo se preparan las tradicionales carnitas, aprovecha y toma nota, pero ya queda a tu elección si lo haces a lo mexicano o no, todo depende de la cantidad de picante que seas capaz de tolerar.

Degustando las tradicionales carnitas en el mercado.

7. Apúntate a las callejoneadas, una institución cultural en la ciudad. Guiado por unos tunos podrás formar parte de una función corta pero intensa, con unos actores que se entregan a las artes de todo tipo: el humor, la música, el baile y la tradición oral. Generaciones y generaciones de guanajuatenses han sabido sacar partido a las posibilidades de la urbe con una oferta cultural y de ocio que reúne cada noche a cientos de personas. Explorarás callejones, conocerás algunas de sus leyendas, y sobre todo te divertirás un rato haciendo algo diferente. Puedes comprar tu ticket en la Plaza de la Unión junto al teatro Juárez. El recorrido dura poco más de una hora.

  • El Guanajuato más cultural:

1. Si hay un lugar en el mundo donde se rinde culto y hasta pleitesía a la obra de Cervantes, es en Guanajuato. Quizás igual o más que en La Mancha, quién sabe, pero es de admirar que la región haga gala de las huellas de su pasado y los aún latentes vínculos con la madre patria. No te puedes perder el Museo Iconográfico del Quijote. La entrada cuesta 30 pesos (al cambio 1 euro y pico) y los martes es gratuito. Si tu visita coincide con la celebración del festival cervantino estarás de suerte, pues es uno de los eventos culturales y artísticos más importantes de América Latina.

Entrada del Museo Iconográfico del Quijote.

Una de las exposiciones del Museo.

Escultura del Quijote en las calles de Guanajuato.

2. En Guanajuato descubrirás que el concepto de cultura es más amplio de lo que habías imaginado, yendo más allá de expresiones artísticas como la literatura o la danza. La forma en que México concibe la muerte es parte de su idiosincracia, de su personalidad, de su ser y hacer. Sólo aquí vas a encontrar un Museo de las Momias. Suena escalofriante y cuando lo visites confirmarás que lo es. Me maravilla esa sensación de saber que estoy ante algo único que posiblemente no pueda encontrar en ninguna otra parte del mundo. Si también te dejas guiar por esa máxima, este es el museo que no debes perderte. Cuenta con una amplia colección de más de 100 momias, exhumadas entre 1865 y 1989.

3. Dije un museo de momias? pues no, no es sólo uno, hay dos. El segundo se encuentra en el Parador Sangre de Cristo, es el museo de las momias viajeras. Aquí se exponen los cuerpos que han salido del país a otros museos para ser expuestos, de ahí lo de viajeras. El Parador alberga también interesantes espacios con una muestra de lo más representativo de Guanajuato, y siguiendo con la muerte tenemos el museo de las catrinas, que explica esta tradición mexicana; y ahondando en el pasado y orígenes de la urbe, tenemos el museo de la minería. Quizás es el más sencillo de todos pero ideal sobre todo para quienes viajen con niños.

4. En el Parque Bicentenario de Guanajuato encontrarás aún más actividades culturales. Exposiciones fijas y temporales sobre diversos aspectos relacionados con el país, que van desde la historia aborigen hasta el medioambiente, y que se entremezclan con actividades más lúdicas como pista de patinaje en navidades… Una referencia que condensa en un extraordinario espacio multitud de opciones para los visitantes.

  • El Guanajuato más gastronómico:

México presume de tener una de las gastronomías más admiradas del mundo. Las recetas de los platos típicos mexicanos tienen presencia ya en prácticamente todo el planeta, y no es para menos, quien ha viajado a México alguna vez sabe que se come bien, sobre decir que también se bebe bien.

En Guanajuato son parada obligada sus puestitos callejeros de comidas. Prueba las enchiladas, las carnitas, los nogales, atrévete con el chile… Visita sus cantinas y brinda a golpe de tequila y mezcal… Y si no eres escrupuloso arriésgate con los chapulines!

  • El Guanajuato más aventurero y natural:

1. Aunque seas un urbanita, no puedes irte de Guanajuato sin vivir alguna aventura de esas que te disparan la adrenalina y te hacen explorar paisajes enmudecedores y vivir experiencias que quizás nunca hayas tenido la oportunidad de vivir, o al menos no con estos paisajes de fondo. Corona el cerro de la Bufa en Guanajuato y desciende en rappel alguna de sus imponentes paredes. Puede que lo hagas literalmente entre lágrimas, como fue mi caso, o quizás puede que lo hagas sin apenas pestañear. Y qué si te da miedo? hazlo con miedo como hice yo. Repetiré? no lo sé, pero no me arrepiento de haberlo vivido… al menos teniendo al lado a los excelentes monitores que tuve y a los pacientes compañeros que vivieron conmigo la actividad, siempre dispuestos a ayudar. Gracias chicos! Gracias Paco!

2. Viaja al pasado, desciende bajo tierra por alguna de sus minas para que te hagas idea del carácter y riqueza de un pueblo que después de colgar el cartel de cerrado a sus minas ha sabido reinventarse y redescubrirse a si mismo. En mi primer viaje a Guanajuato, el año pasado, tuve la oportunidad de entrar en la mina Boca Ramón.

3. Súbete en un quad para divisar la ciudad desde las 4 ruedas, para explorar el Guanajuato más natural, subiendo hasta su cerro y bordeando el río. Gracias a Guanajuato Alternativo pudimos ser protagonistas de esta divertida aventura.

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Gracias a Turismo de Guanajuato por haberme invitado a este blogtrip y gracias a los compañeros por hacer de este viaje una experiencia inolvidable. Espero volver pronto! Viva México!!!

Los compañeros del blogtrip #Mexico4Travel.

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