Dolores Hidalgo, un pueblo con alma

Si piensas en México seguro que te vienen a la cabeza los mariachis con sus trajes coloridos y sus charros, el tequila, el picante y alguna letra de José Alfredo Jiménez, de esas que se cantan a pleno pulmón!

“No tengo trono ni reina, ni nadie que me comprenda, pero sigo siendo el rey…”

Pues existe un lugar donde todas estas ideas preconcebidas y todos esos clichés son una realidad, y ese lugar es Dolores Hidalgo, uno de los 5 pueblos mágicos del estado de Guanajuato y cuna de la independencia nacional de México.

Dolores Hidalgo es un pueblo con alma, así es como se percibe y se conoce esta localidad que cuenta con tanta historia a sus espaldas, y con el orgullo de haber sido el lugar donde se fraguó la lucha que llevó a la independencia del país.

Siempre digo que Dolores Hidalgo no se visita, se siente. Es de esos sitios que no se entienden sin sus gentes, más allá de los lugares a visitar, y de los museos que conocer… en Dolores hay que relacionarse con la gente, hay que dejarse querer y agasajar… Y una primera toma de contacto es suficiente para darse cuenta de que la magia de este sitio reside en sus habitantes.

Qué ver y hacer en Dolores Hidalgo:

– La Parroquia Nuestra Señora de los Dolores, del s. XVIII, cuenta con un gran valor histórico, puesto que en sus escalinatas partió Hidalgo aquel 16 de septiembre de 1902 en su camino revolucionario hacia la independencia de México. A las 5:00 de la mañana el cura Hidalgo hizo tocar las campanas de la parroquia para convocar al pueblo con el grito de la independencia.

– El Jardín Independencia, ubicado justo frente a la Parroquia, es una de las zonas con más vida de Dolores Hidalgo, siempre llena de gente, de vendedores ambulantes, de puestitos… y en cuyo centro se alza la estatua de Miguel Hidalgo.

– Las nieves son unos exóticos helados muy típicos en Dolores Hidalgo que tienes que probar. Los hay de cerveza, tequila, cucaracha, nopal o aguacate, entre otros. Puedes degustarlos en los puestos de la plaza o acercarte a la Flor de Dolores, uno de los primeros establecimientos en especializarse en su elaboración y comercialización.

– El Mercado de la Independencia Dolores Hidalgo, construido en 1960, es uno de los sitios que me conquistó. Aparte de estar ubicado en una de las arterias principales del pueblo, y contar con decenas de puestos de comida, artesanías y hasta souvenirs, es un claro ejemplo de cómo es la vida y la gente en la Cuna de la Independencia. Primero, sus gentes te mirarán con curiosidad, y luego se detendrán a conversar contigo, te contarán muchas cosas y se interesarán por saber de dónde vienes y qué te parece su tierra. Si en los viajes te gusta relacionarte con los locales y acercarte un poco a su día a dia, éste es el mejor sitio para hacerlo aquí. Te garantizo que pasarás un buen rato!

Y callejea, piérdete sin rumbo, habla con la gente, cómprate algo en algún puesto callejero, abre los ojos y el corazón!

– Museo-Casa de Hidalgo, también conocida como la Casa del Diezmo, es otra de las visitas culturales más relevantes del pueblo. Fue residencia del padre de la Patria y se convirtió en museo en 1946. Alberga enseres personales y documentos.

– Casa-Museo de José Alfredo Jiménez. Aquí fue donde nació el compositor el 19 de enero de 1926, y hoy, transformada en museo, alberga una amplia colección de trajes de charro de José Alfredo, trofeos y letras de sus canciones, haciendo un repaso por la vida y obra de este afamado artista mexicano.

Una de las piezas más significativas de este museo es la pintura al óleo sobre tela de Octavio Ocampo. Un retrato del artista formado por imágenes de sus familiares y amigos y que, si se observa con detenimiento, desvela otras imágenes como la de la Parroquia de Dolores o el cerro.

– Panteón municipal y mausoleo de José alfredo Jiménez

En el panteón municipal de Dolores Hidalgo se erigió el 23 de noviembre de 1998 el mausoleo de José Alfredo Jiménez, para conmemorar los 25 años de la muerte del cantante. Es imposible no sorprenderse de la grandeza y singular belleza de su tumba, en forma de charro, de enorme sombrero mexicano, con un epitafio: “la vida no vale nada”.

En los azules multicolor que recorrer la escultura están grabados los títulos de sus canciones. Otra curiosidad que nos comentaron es que es la única tumba orientada al oeste, y el objetivo no fue otro que ubicarla de manera que fuera bañada por los cálidos rayos de sol del atardecer.

Cada 22 de noviembre, coincidiendo con el aniversario de la muerte de José Alfredo Jiménez, miles de personas acuden a su tumba para cantarle y homenajearle.

Para nosotros fue una vivencia única en la vida. Recuerdo salir de allí comentando con los compañeros lo afortunados que éramos por tener la oportunidad de vivir y presenciar algo así. Experiencias como ésta hacen que tu viaje se conviertan en inolvidables. Es de las cosas que recuerdo con más cariño de mi paso por Guanajuato.

– La ruta por las cantinas. Es de esas cosas que hay que vivir sí o sí. No tienes excusa. Da igual el tiempo que vayas a estar en este pueblo mágico, tienes que entrar al menos en una cantina. En este post te cuento con todo lujo de detalles mi experiencia en las cantinas.

– Museo del Vino. Cuando supe por primera vez de los viñedos de Guanajuato me sorprendí. He de reconocerlo. No esperaba encontrar estos tours entre las ofertas turísticas al visitante. La verdad es que ni siquiera había probado nunca un vino mexicano. Pues por si eso fuera poco, además tienen un museo del vino. Ubicado en un antiguo hospital, cuenta con varias salas didácticas donde acercarse al proceso de elaboración del vino, además de tener la oportunidad de probar sus deliciosos caldos. Fue inaugurado en septiembre de 2016 y es el segundo del país, el primero está en Baja California. Cuando visité el museo estaba aún inacabado, pues aún no se había construido el bar terraza, que espero poder conocer cuando vuelva a Dolores Hidalgo.

Otras actividades y excursiones cercanas:

– Parador José Alfredo Jiménez, con más de 30 locales de artesanía, pintura, gastronomía… toda una muestra de las artes locales. Aunque no es muy sabido, lo más famoso en la zona es la cerámica talavérica, así que aprovecha para llevarte alguna pieza de recuerdo.

– Fábrica de cerámica de Talavera. Muy cerca del parador se encuentra esta enorme fábrica de cerámica, donde tendrás la oportunidad de ser testigo del enorme trabajo que lleva la elaboración de las calacas mexicanas. Conocerás de primera mano todo el proceso de trabajo, desde la fabricación de los moldes, hasta el pintado y secado.

– Tour por los viñedos de Cuna de Tierra

Como te comentaba antes, puedes incluir en tu visita un tour por alguno de los viñedos de la zona. La primera vez que visité Guanajuato fui al de Cuna de Tierra, que está cerca y es de los más conocidos. Cuenta con 29 hectáreas cultivo sostenible.

Mi segunda vez en el estado visité el de Caminos D’Vinos, más cerca de San Miguel de Allende.

– La Comunidad del Llanito y las tortitas ceremoniales

A 7 km de Dolores Hidalgo se encuentra esta pequeña comunidad otomí de unos 400 años de antigüedad. Es un visita de esas especiales. No imagines un sitio turístico porque no lo es, quizás ahí reside gran parte de su encanto. Es increíble ver cómo hay culturas que consiguen mantenerse con el paso del tiempo sin perder sus tradiciones.

Cuenta con un templo con un Cristo del S XVI hecho de pasta de caña, y las pinturas son del mismo autor que hizo Atotonilco, conocido como la capilla sixtina de México. El estado en el que se conservan no es muy bueno, entre otras cosas debido a las inclemencias del tiempo, pero ya la Universidad de Guanajuato ha comenzado los trabajos de rehabilitación.

Tras un breve recorrido por el templo, participamos en una actividad mística y tradicional: la elaboración de las tortitas ceremoniales. Se trata de unas tortitas hechas de maíz, que se tiñe con diferentes motivos religiosos o de flores. La tinta es completamente natural, procede de plantas como acelgas, o incluso alfalfa.

Los sellos pasan de generación en generación, igual que esta deliciosa técnica y tradición, que es llevada a cabo por las mujeres con motivo de celebraciones, como bodas o fiestas patronales. Ellas son las que preparan y cocinan las tortitas. Abuelas, madres, hijas, nietas… todas heredan esta costumbre y la mantienen con mucho orgullo.

El proceso de elaboración parece simple. Primero las amasan, luego les imprimen el motivo y a continuación las cocinan al fuego en el comal y listas para rellenar con diferentes delicias arroz, mole, garbanzos…

Pero he de confesar que no es tan fácil como parece… tuve que hacer varios intentos hasta conseguir una tortita mediamente pasable! pero cómo nos reímos y qué bien lo pasamos! y luego, nos pusimos las botas probando estas maravillas. Me encantaron!

– Visita al Santuario de Atotonilco. En este post te cuento todo sobre esta visita!

Como ves, son muchas las cosas que puedes ver y hacer en este precioso pueblo guanajuatense que he tenido la suerte de visitar ya en dos ocasiones!

Aquí te dejo el mapa oficial de la oficina de Turismo para que organices tu visita por Dolores Hidalgo.

Aquí te dejo otros posts sobre Guanajuato:

Qué ver y hacer en Guanajuato ciudad

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Las cantinas de Guanajuato, la esencia del México más auténtico

Este viaje formó parte del blogtrip #Mexico4Travel organizado por la Oficina de Turismo de Guanajuato y Vero4Travel.

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